Igor Lichnovsky se mantiene en el trabajo cotidiano del América

Igor Lichnovsky continúa formando parte del día a día del Club América, pese a que su situación deportiva parecía definida desde hace semanas. Aunque André Jardine confirmó públicamente que el defensor no entra en planes, la realidad interna del club muestra un escenario mucho más ambiguo.
El zaguero chileno no fue registrado para la competencia, pero sigue entrenando con normalidad en Coapa. Trabaja junto a la plantilla estelar, comparte sesiones, rutinas físicas y dinámicas colectivas, lo que refuerza la percepción de que su “separación” es únicamente administrativa y no una ruptura real con la estructura deportiva.
Igor Lichnovsky continúa entrenado con normalidad en Coapa, América no le encuentra club y él se tiene que seguir presentando a “trabajar” para seguir cobrando.
— Juan Carlos Zúñiga (@JC_Zuniga) January 12, 2026
Igual y se avienta seis meses más en América con una “beca” si así podemos llamarle, ya mejor le hubieran dado su lana… pic.twitter.com/5MSy5GqKmy
Desde el interior del club se aclara que Lichnovsky está descartado únicamente en términos de registro. En lo operativo, su rutina no cambió: se presenta, entrena y cumple con las obligaciones contractuales como cualquier otro futbolista del plantel. No existe aislamiento deportivo ni un plan alterno de trabajo individualizado.
Uno de los puntos centrales del caso es el aspecto contractual. Igor Lichnovsky sigue percibiendo su sueldo íntegro, sin ajustes ni recortes. América, obligado por el contrato vigente, cumple con los pagos mientras el jugador mantiene su estatus laboral intacto dentro de la institución.
La directiva intentó encontrarle acomodo durante el mercado de invierno, pero el escenario fue poco alentador. El principal obstáculo ha sido el salario del defensor, considerado elevado para varios clubes interesados. Las opciones se fueron diluyendo conforme avanzaron las semanas sin acuerdos concretos.

A este panorama se suma un factor determinante: la nula disposición del futbolista para reducir sus percepciones. Lichnovsky no contempla rebajar su salario para facilitar una salida, postura que terminó por congelar cualquier negociación y dejó al América sin margen de maniobra inmediata.
En Coapa entienden que la situación es incómoda, pero asumida como un mal necesario. Mantener a un jugador descartado, entrenando y cobrando, no es el escenario ideal, aunque resulta preferible a rescindir el contrato y absorber un costo mayor sin retorno alguno.
Así, el caso Lichnovsky se convierte en un ejemplo claro de los límites del mercado y de los contratos fuertes en la Liga MX. América lo tiene “separado” en el discurso deportivo, pero integrado en la práctica diaria, mientras el reloj avanza sin una solución cercana.

Egresado de ciencias de la comunicación por la UNAM. Ejerzo el periodismo digital desde el 2018. Vivo el fútbol desde que tenía 3 años.