¿Qué pasa en la Supercopa de España si el partido queda en empate al final de los 90 minutos?

La Supercopa de España levanta hoy el telón en Arabia Saudí con una novedad reglamentaria que marcará de forma decisiva el desarrollo del torneo: no habrá prórroga en ninguno de los partidos.
Si un encuentro termina en empate tras los 90 minutos reglamentarios, el pase a la final se decidirá directamente desde el punto de penalti.
El nuevo formato, que busca aligerar la carga física de los futbolistas y aumentar la tensión competitiva, convierte cada minuto en determinante y eleva el dramatismo de un torneo ya de por sí intenso.
Athletic Club – FC Barcelona, primer asalto

La primera semifinal enfrenta esta noche al Athletic Club de Bilbao y al FC Barcelona, dos equipos con una larga tradición copera y estilos bien definidos. Ambos llegan con la obligación de competir al máximo desde el inicio, sabiendo que no existe el colchón de la prórroga para corregir errores o gestionar esfuerzos.
Este cambio estratégico condiciona planteamientos: menos especulación, mayor riesgo en los tramos finales y especial atención a la gestión emocional en caso de empate. La tanda de penaltis deja de ser un escenario excepcional para convertirse en una posibilidad real desde el pitido inicial.
Mañana, el derbi madrileño

La segunda semifinal, prevista para mañana, medirá a Atlético de Madrid y Real Madrid en un nuevo capítulo del derbi madrileño. Un duelo históricamente cargado de tensión que, bajo esta normativa, gana aún más dramatismo.
En partidos de máxima igualdad, como suele ocurrir entre ambos conjuntos, la eliminación directa sin prórroga obliga a tomar decisiones rápidas con cambios más tempranos, menos cálculo físico y una preparación específica para los lanzamientos desde los once metros.
Un formato que cambia la Supercopa

La exclusión de la prórroga responde a una tendencia cada vez más extendida en el fútbol moderno para reducir la sobrecarga de minutos en un calendario saturado. Sin embargo, también transforma la naturaleza del torneo, acercándolo a una lógica de eliminación inmediata donde la eficacia y la sangre fría pesan tanto como el juego.
En Arabia Saudí, la Supercopa de España no solo decide un título. También pone a prueba la capacidad de los equipos para adaptarse a un formato donde no hay tiempo extra, no hay segundas oportunidades y todo puede decidirse desde el punto de penalti.
