El silencioso amor de Amaury Vergara por el cine

El cine es su pasión silenciosa, el lugar donde sueña. El futbol, su legado y su voz. En Amaury Vergara, ambas pasiones no se excluyen: se abrazan. Y en esa convergencia, se revela quién es realmente.
Amaury Vergara tiene una pasión que comunica poco, el cine. Las críticas sobre ello es algo que no le agrada
Amaury Vergara tiene una pasión que comunica poco, el cine. Las críticas sobre ello es algo que no le agrada / Ángel Guevara

Desde pequeño, Amaury Vergara creció entre dos mundos: el de los negocios y el del arte. Su padre, Jorge Vergara, le enseñó a soñar en grande y a pensar como empresario. Pero Amaury siempre tuvo una pasión silenciosa que lo acompañaba desde niño: el cine.

Cuando Jorge adquirió Chivas, Amaury sintió el peso del legado familiar. No era solo futbol, era identidad, historia, pasión. Sin embargo, antes de sumergirse de lleno en el mundo del deporte, decidió escuchar su voz interior. A veces, las pasiones que guardamos en silencio son las que más nos definen. Y en el caso de Amaury Vergara, presidente de Chivas, ese fuego silencioso ha sido siempre el cine.

“No hablo mucho eso porque desafortunadamente han utilizado el hecho de que me gusta el cine como si fuera algo en mi contra. Como si disfrutar el cine me hiciera menos capaz de liderar en el futbol”, confiesa Amaury a Sports Illustrated con actitud de no justificar nada. “Pero no me da pena. Me apasionan muchas cosas y el cine es una de las más grandes. Al igual que el futbol. También la salud”.

Antes de asumir el timón de uno de los clubes más emblemáticos de México, Amaury estudió en la Escuela de Cine de Nueva York (NYFA). Su vida profesional comenzó entre cámaras y sets, trabajando en comerciales, videoclips y testimoniales. Incluso fue parte del staff de dirección de El laberinto del Fauno (2006), la obra maestra de Guillermo del Toro, que se presentó en el Festival Internacional de Cine de Morelia.

Fundó la productora ORGN México, con la que realizó cortometrajes como Piano Mudo (2011), premiado en el Festival Internacional de Cine de Antigua y Barbuda, y Marea (2014), que fue reconocido por la Academia Jalisciense de Cinematografía y exhibido en Nueva York. 

Pero más allá de los premios, Amaury buscaba algo más: contar historias que transformaran. Cuando decidió producir “Chivas: La Película”, no lo hizo como un proyecto promocional ni como una simple crónica deportiva. Lo hizo como un homenaje a las vidas que se esconden detrás del escudo.

“Yo pienso que la película Chivas es diferente porque comparte la historia de éxito de los personajes que estaban en el equipo. Esa película está llena de historias de éxito y creo que eso es muy inspirador”, comparte Amaury.

En la película aparecen personajes como Matías Almeyda, Alan Pulido, Chapito Sánchez o Carlos Salcido. Todos con sus propias luchas. Todos con una historia digna de ser contada. Pero si hay una que toca especialmente a Amaury, es la de Carlos Salcedo.

“Carlos me contó que lavaba camiones, que sus botas mojadas le provocaban hongos en los pies. Un día le dijeron ‘vente a jugar’, sin siquiera tener shorts. A los pocos años ya estaba en Primera División. Me parece el Mexican Dream más chingón que hay en el futbol mexicano”, agrega Amaury, quien admite que Francis Ford Coppola es una de sus figuras favoritas en el cine, luego de que el Padrino y Apocalypse Now son de sus películas predilectas.

Para Amaury, esa es la esencia del cine: contar lo que otros no ven, rescatar lo humano, dar voz a lo invisible. Y así como un director busca la toma perfecta, él ha aprendido a buscar en el futbol lo que va más allá del resultado. Los gestos, los silencios, las pequeñas victorias que no salen en el marcador.

“Me motiva, pensar que a un jugador yo pueda ayudarle, cumplir su sueño de jugar en Chivas, de irse a Europa, de romperla y convertirse en un ídolo del futbol, ser parte de ese proceso, no no quiere decir que yo me adjudique ese ese éxito, pero ayudarle a alguien a tener éxito es el de lo que yo sueño”, admite Amaury Vergara, quien admite que Guillermo Del Toro es su favorito entre las figuras mexicanas que han destacado en el mundo cinematográfico.

Amaury no se ve a sí mismo como un cineasta frustrado, sino como alguien que encontró en el cine una forma de conectar con lo que más le importa: la gente. Hoy, liderando uno de los clubes más grandes del continente, no deja atrás su mirada cinematográfica. De hecho, la lleva consigo todos los días, como una lente emocional.

“Tengo otros proyectos personales que para mí son muy importantes porque me dan gasolina. De las cosas que me apasionan, el cine es algo que me apasiona y curiosamente mi conocimiento de cine, aunque repito, lo han utilizado como para criticarme, me ha servido muchísimo para cerrar los nuevos acuerdos, para hacer Chivas TV, para para cerrar el nuevo acuerdo con Amazon, o sea, mi conocimiento en la industria de la comunicación y de la producción me ha servido muchísimo, pero de sobre manera”.

El cine es su pasión silenciosa, el lugar donde sueña. El futbol, su legado y su voz. En Amaury Vergara, ambas pasiones no se excluyen: se abrazan. Y en esa convergencia, se revela quién es realmente.


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Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.