GP de México celebra 10 años: Lando Norris toma la punta del campeonato entre abucheos

El Gran Premio de México celebró su décima edición desde su regreso en 2015, tras una ausencia de 23 años, y lo hizo con una carrera cargada de emociones, cambios en la cima del campeonato y momentos que quedarán en la memoria de pilotos y aficionados.
Lando Norris se llevó la victoria y, con ella, el liderato del campeonato, al sumar 357 puntos; sin embargo, su triunfo fue recibido con abucheos por gran parte del público de la grada del estadio GNP. Entre gritos y aplausos, se escuchó al final un claro “¡Checo… Checo!”, se recordó el cariño de los aficionados hacia Sergio Pérez y su regreso con Cadillac para 2026.
Lando Norris: un fin de semana casi perfecto
Norris dominó gran parte de la carrera con un ritmo sólido y una salida impecable. “Fue una buena carrera, limpia, sin demasiado caos, justo lo que necesitaba”, señaló el británico. Su trabajo en clasificación y la ejecución en pista le permitieron superar a Piastri, que finalizó quinto y perdió momentáneamente el liderato, cayó a la segunda posición con 356 puntos.
“Hice mi trabajo, conseguí lo que tenía que hacer. Es la mejor sensación que he tenido, pero cada circuito es distinto”, añadió Norris, quien mostró humildad a pesar de la victoria y el nuevo liderato, pues sabe que todavía hay cuatro carreras para luchar por el título.
Oscar Piastri: busca recuperar terreno
El piloto australiano tuvo que conformarse con el quinto lugar, lo que le hizo ceder el primer puesto del campeonato a Norris por un solo punto. Piastri admitió que las últimas carreras le han exigido un estilo de conducción diferente y que todavía busca entender completamente el comportamiento del coche en cada circuito.
“El ritmo del coche fue fuerte este fin de semana, solo que no pude sacarle todo el potencial”, reconoció y confió en remontar en las próximas fechas. La siguiente semana es la primera oportunidad, en Brasil.
Max Verstappen: remontada y podio inesperado
Max Verstappen vivió una carrera agitada desde el primer giro, con un cruce por el pasto en la curva uno y una intensa batalla rueda a rueda con Lewis Hamilton. A pesar de los obstáculos, logró terminar en tercera posición, descontó cuatro puntos a Piastri y alcanzó 321 unidades en el campeonato.
“Fue bastante agitado al principio, pero al final logramos estar en el podio. Personalmente, no esperaba estar aquí hoy”, comentó el neerlandés y destacó la importancia de una estrategia acertada en los neumáticos blandos para cerrar la carrera con buen ritmo. Max suma tres victorias, dos segundos lugares y un tercero en las últimas seis carreras. A falta de cuatro fechas, el cuatro veces campeón debe mantener el ritmo.
Oliver Bearman: emoción familiar y mejor resultado
El británico tuvo su mejor actuación en su carrera en la Fórmula Uno, finalizó cuarto. Su emoción se desbordó al ver a su familia en la zona de prensa al terminar la carrera, casi rompe en llanto.
“Fue genial poder competir de tú a tú con pilotos a los que he seguido toda mi vida. Tener a mi familia aquí me dio mucha fuerza”, confesó Bearman, quien también destacó la importancia de consolidar la posición y sumar puntos valiosos para el campeonato de constructores.
Carlos Sainz y Lewis Hamilton: carreras marcadas por la adversidad
Carlos Sainz sufrió desde la primera vuelta tras un incidente en la curva uno que dañó sus llantas y sensores del coche, complicó su ritmo durante toda la carrera. “Fue un día difícil, condicionado desde el inicio, pero luchamos hasta donde pudimos”, explicó el español. Por su parte, Hamilton también enfrentó desafíos con un neumático dañado y un corte por el césped para evitar el muro, recibió una penalización de 10 segundos que le restó posiciones. Aun así, el británico mostró optimismo de cara a Brasil, su próxima cita, donde se espera lluvia.
El público y el ambiente en México
Aunque Norris se llevó la victoria, gran parte del público mostró su descontento con abucheos. Cuando la cámara mostraba a Max Verstappen, el sonido era claro: “¡Checo… Checo!”, resonaba el nombre del favorito local. Al final, los gritos en el Autódromo Hermanos Rodríguez se dividieron. Había porras para Max, abucheos para Norris y gritos para Checo, lo que cerró una jornada de emociones que quedará grabada tanto en los pilotos como en los fanáticos.
La décima edición del GP de México no sólo redefinió la lucha por el campeonato, sino que también mostró la pasión de los aficionados, sin un piloto local. Con solo cuatro carreras restantes, la batalla por el título se vuelve más intensa y cerrada.
