La relación entre Racing y Ricardo Centurión está completamente quebrada. El jugador que fue separado del plantel profesional, luego de su mala actitud con Eduardo Coudet en el Monumental, decidió intimar a la Academia.

El objetivo del jugador a través de la gente que lo maneja, fue aclarar su situación laboral, porque considera que le está generando "graves prejuicios de índole personal, deportivo y profesional".


Centurión exigió volver a entrenarse con el plantel y le dio 48 horas a los dirigentes antes de iniciar acciones legales. Si la respuesta no es la esperada, hará lo posible para poder irse con el pase en su poder.

El jugador responsabilizó a Diego Milito, manager de Racing y aseguró que recibió una sanción que nunca le fue informada."Constituyendo eso una sanción disciplinaria de hecho, de la cual nada se me ha notificado por escrito ni en forma fehaciente, ni conozco las causas, ni sus términos y alcances, ni su vigencia y extensión temporal", apareció escrito en su intimación.

Horas antes, Centurión había roto el silencio en sus redes sociales y manifestado que no iba a seguir su carrera en otro club de la Argentina (Central y Godoy Cruz lo pretendían). ¿Cómo seguirá esta guerra? Promete más capítulos.