By 90Min
October 11, 2017

La presión era mucha. La responsabilidad, todavía mayor. Argentina debía ganar en los 2800 metros de altura de Quito si no quería depender de nadie más para estar en Rusia 2018. El gol al minuto de Ibarra le agregó más dramatismo a una historia que, afortunadamente, este grupo de jugadores supo dar vuelta.

Una vez finalizados los 90 minutos, llegó el momento de celebrar. De descargar tanta tensión acumulada, tanta bronca por las cosas que no salían y finalmente sí salieron. Y en los festejos, los jugadores hicieron una dedicatoria especial. 

"No me importa lo que digan esos putos periodistas", gritaban los futbolistas que minutos antes habían logrado la clasificación al Mundial. A su lado, dirigentes, excampeones del mundo como Oscar Ruggeri y Tarantini y el cuerpo técnico de Jorge Sampaoli. Una especie de revancha por tantas críticas recibidas, muchas veces malintencionadas.

¿Habrá respuesta de parte de los que se sintieron tocados?



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