By 90Min
October 30, 2017

El relevista de Los Angeles Dodgers, Brandon Morrow, dijo sentirse culpable tras no haber podido sacar ni un out en el quinto compromiso de la Serie Mundial.


En dicho duelo permitió par de cuadrangulares, cuatro indiscutibles y dos pares de carreras limpias, las cuales fueron determinantes en la posterior victoria de los Houston Astros en el Juego 5 de la Serie Mundial.


Sin duda que la actuación de Morrow fue atípica. Surante la zafra regular, en la que gestionó 43.2 innings y acumuló 2.06 de efectividad con marca de 6-0 en 45 partidos, nunca toleró ningún cuadrangular.

Fueron apenas seis pitcheos los que sumó Morrow en el séptimo capítulo y entró con un resultado favorable a los Dodgers 8-7, para luego ser sacado del encuentro por el manager Dave Roberts con pizarra de 11-8. 

"Fue muy egoísta de mi parte presionar para que me pusieran a lanzar en ese episodio", indicó Morrow, según el periodista Mike Oz de Yahoo Sports.

Por su parte, Roberts, dijo a los periodistas que Morrow había estado pidiendo la bola durante toda la jornada.  "Llamó y dijo que se sentía bien", sostuvo el dirigente. "Estaba soltando el brazo, se mostró muy bien. Y llamó en el medio del juego diciéndome: "si lo hacemos, quiero la pelota, mi cuerpo se siente bien ". En la séptima entrada, lo traje", adicionó Roberts, quien también subrayó que "es un honor para Morrow ser utilizado en momentos de apremio" y reconoció que es un pitcher que "ama al béisbol".

Su amor por el deporte, sin embargo, no fue suficiente para esta ocasión. Y no hay duda de que fue el villano en esta jornada para los Dodgers.

You May Like