Si alguien tiene un amor especial por la pelota es Lionel Messi. El argentino la entiende mejor que nadie, la sabe cuidar, conoce todos sus secretos y no nos deja de sorprender con lo que hace cada fin de semana.

Parece increíble pensar en que la pelota pueda lastimar a su mejor amante, pero increíblemente ocurrió muchos años atrás. Leo todavía no pensaba en el Barcelona y jugaba en las infantiles de Newell's.

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Los chicos de la categoría 87, que en ese momento eran dirigidos por Enrique Domínguez, estaban listos para entrenar. Para tristeza de muchos, tocaba un ejercicio que a los chicos generalmente no les gusta: controlar la pelota y pegarle con la pierna inhábil.

Cuando llegó el turno de Messi, se perfiló para pegarle con la derecha y su cuerpo se desestabilizó. No pudo caer de la manera adecuada, todo su peso fue a la muñeca y se terminó fracturando.

No era la primera vez que a la Pulga le sucedía, ya que ya le había ocurrido por la debilidad en sus huesos. "No sé si le habrá quedado algún reflejo por esa lesión. Pero el gesto es de él, es Leo en pinta. El que lo pintó habrá estado un año mirando esa foto", afirmó el entrenador tras ver un mural de su Lionel.