By 90Min
February 21, 2019

90min.com es una plataforma abierta donde los aficionados pueden escribir sus sentimientos y opiniones con respecto al buen o mal paso de su equipo. Hoy nos llegó un texto de Britania Buitrón, donde abre su corazón y habla de lo que tiene que vivir día a día un aficionado celeste.

Jam Media/GettyImages


La afición abandona a Cruz Azul, dicen los medios, pero Cruz Azul nos abandonó hace mucho tiempo y nosotros siempre estamos ahí, aun sin un estadio al cual nombrar casa.


Es muy fácil criticar a la afición de Cruz Azul, porque hoy en el estadio no hay gente, es muy fácil para todos decir y preguntar ¿en dónde está la afición? ¿La gente está abandonando a su equipo tras la final perdida? es muy fácil juzgar que la gente no va a la cancha, pero no saben lo que hay de tras, lo que sentimos como aficionados de Cruz Azul.


¿La afición abandona a Cruz Azul?

No, la afición no abandono a Cruz Azul, la pasión se lleva en el corazón y los colores tiñen la sangre, si existe una afición fiel y noble, esa es la de Cruz Azul, pero que se le puede exigir a los celestes, si siempre están, se han preguntado ¿qué se siente en realidad?

Porque parece que ya nos hicimos inmunes a las bromas y a las finales perdidas, que nos acostumbramos a que nos saquen un partido, pero a nunca ser nosotros los que le damos la vuelta al resultado, porque vivimos temerosos, desde el minuto 1 hasta el 90, para los externos reírse es fácil y criticar que se abandona el barco también, pero ¿qué hay de los sentimientos de los aficionados?

Cualquiera puede irle a un equipo con vitrinas llenas de gloria, de campeonatos, de trofeos; pero solo los valientes estamos con quien nos vuelve tormentoso algo tan bello como el fútbol y ¿por qué? porque algo vimos en este equipo que nos enamoró y aquí nos quedamos, porque dicen que en los equipos hay que estar en las buenas y en las malas, pero con Cruz Azul estos últimos años solo hemos tenido las malas y las peores, algunas increíbles, que parecieran guiones de fantasía y esto hace que la relación se desgaste, la decepción se apodera, y cada día es mayor, como aficionados de Cruz Azul estamos acostumbrados a dar y dar y siempre dar pero no recibimos nada a cambio, más que ilusiones, que se vuelven fracasos, ilusiones que jamás se concretan, ilusiones que nunca llegan a ser la novena estrella.

¿Saben qué se siente torneo tras torneo ver cómo siempre son los contrarios quienes celebran?

Vi a un Puebla del Chelís desahuciado, celebrar su permanencia en la categoría contra un Cruz Azul que siempre es la esperanza y la luz de todos menos la de su afición. Tengo 15 años como aficionada de este equipo, he viajado de estadio en estadio siguiendo siempre a Cruz Azul y así como yo o aún más fieles a estos colores conozco muchas personas, que dedicamos dinero, tiempo y amor a Cruz Azul y hoy vienen a criticar ¿qué abandonamos al equipo?

Tengo 27 años y la última vez que Cruz Azul fue campeón yo no tenía gusto por este deporte, lo que significa que no sé lo que es celebrar en el Ángel de la Independencia, no sé qué es llorar de alegría en el fútbol, no sé qué es ser campeón, se lo que es perder, perder y perder, también se lo que es que falten dos minutos para alcanzar la gloria y que te la arrebaten.

Como afición no solo hemos tenido que enfrentarnos a términos como 'cruzazulear', a canciones donde hacen mofa de nuestro dolor, también nos enfrentamos a teorías de conspiraciones sobre si vendimos la última final, nos enfrentamos a torneos muy buenos donde decimos “este es el bueno” y a otros torneos tan malos como el actual, nos enfrentamos a tener jugadores poco valorados en nuestro equipo que cuando se van destacan con el club al que llegaron, nos enfrentamos al dolor de siempre ser de quien se burlan, pero no ven el valor que hay en cada uno de nosotros.

¿Han notado que nos despojaron de nuestro estadio? ¿Qué estamos jugando en donde es local nuestro odiado rival? ¿Saben qué complicado es llegar al estadio Azteca para la mayoría de la gente que acostumbrábamos ir al Azul? (estadio más céntrico) y más en juegos que son a las 9:00 pm, ¿conocen el precio de los boletos? ¿Saben que la afición de Cruz Azul es un concepto familiar?. Pero juzgar que la gente no va es muy fácil.

Jam Media/GettyImages

Un día soñé con ver a Cruz Azul campeón, después de tantas finales perdidas, de años sin liguillas y torneos sin finales, fue el 16 de diciembre a las 9:00 pm. Viví un torneo como no vi ningún otro, un Cruz Azul de fútbol bonito, de carácter, de ideas, un Cruz Azul que volvía al Estadio Azteca y “se adueñaba” de él, que lo hizo suyo, que lo pintó azul, viendo jornada tras jornada un Cruz Azul que jugaba a lo grande, lleno de romanticismo, de pasión, una afición que como siempre decía “este año es el bueno” y sí, ahí estoy yo, en esa afición que año tras año sueña y sueña. Soñé a Cruz Azul campeón y sé que no solo lo soñé yo, éramos miles, miles cantando, miles ilusionados.

Pero no voy a hablar de fantasmas o conspiraciones turbias, voy a hablar de fútbol de buen fútbol y el buen fútbol es el que merece la estrella y quien hizo el fútbol bonito aquel día no fuimos nosotros, por alguna razón Cruz Azul no jugo de la manera que jugo todo el torneo, bajamos los brazos, se nos fue el fútbol, perdimos una final más, jugando a nada. Cruz Azul murió de nada aquella noche, con ello nuestras ilusiones una vez más. Y del otro lado estaba un equipo que hizo pesar su playera, su historia y fue el merecido campeón, al terminar el partido escuché a un hombre decir “nosotros al final no estamos aquí por estrellas, si no por los colores”, cuánta razón de aquella persona, pero hoy, hoy nos juzgan por no comprar un boleto. 

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