
La NBA regaló una jornada que rompió cualquier lógica: el mejor partido defensivo en décadas terminó en caída, una estrella volvió cuando no debía y un equipo arrasó como si no hubiera rival. Los playoffs siguen acelerando sin pedir permiso.
\n\n","attrs":{"async":"true","data-consent-category":"C0004"},"priority":"post-lcp"});
Skip to main content


















