Decir que Marcelo Gallardo es el mejor entrenador del fútbol argentino no es ninguna novedad: desde que asumió como director técnico en River Plate, a mediados de 2014, demostró tener un conocimiento supremo sobre manejo de planteles, variantes de juego y soluciones a los distintos problemas que se le iban presentando, y con resultados en todos los aspectos.

El "Muñeco" volvió a demostrar su capacidad en el último partido que disputó su equipo, ante Gimnasia de Mendoza por los 16avos de final de la Copa Argentina. Si bien el club Millonario igualó 1 a 1 en los 90 minutos y tuvo que sufrir para ganarlo en los penales, llamó la atención una indicación del DT para el pibe Benjamín Rollheiser.


"Cuando vas adentro, miralo a Nico (De La Cruz) de este lado, que va a jugar abierto por acá y cambiame de frente. Si jugás con Rafa (Borré), cerrate y terminá la jugada", le pidió Gallardo antes de hacerlo ingresar, a los 15 minutos del segundo tiempo por Julián Álvarez.

Dicho y hecho: tras un cambio de frente para el uruguayo, tal como había pedido Gallardo, el zurdo apareció por el medio para disparar al arco y tras un desvío de Exequiel Palacios la pelota se terminó metiendo en el arco. El Muñeco ve todo antes...