By 90Min
September 29, 2019

Así de simple, el Atlético de Madrid tiene al mayor seguro de todo el planeta entre sus tres palos en el guardameta esloveno, que partido a partido, como le gusta decir a su técnico, demuestra que merece ese reconocimiento. Un galardón tácito que ni la FIFA ni la UEFA han querido premiar este curso, pero que todos son capaces de ver cuando Jan Oblak defiende la meta del conjunto colchonero.

Sonia Canada/GettyImages


El portero es un estandarte de los rojiblancos, aunque nunca vista esa camiseta, y en cinco años sus galones han ido creciendo hasta convertirse este curso en el tercer capitán del equipo. El líder de una de las defensas más infranqueables del panorama futbolístico en los últimos años no acapara portadas internacionales, no alimenta rumores, no llama la atención más que en los 90 minutos largos que se viste de corto para ser el mejor en lo que hace.

Jan Oblak es sin lugar a dudas el futbolista que más puntos, y más alegrías, ha dado al club y a la afición colchonera en los últimos años, en silencio, desde la sombra, dejando los focos a los que siempre los buscan. Por no tener, el esloveno no tiene ni cuenta de Twitter, pero porque no le hace falta pues habla en el campo, no necesita 140 o 280 caracteres para expresarse, tan solo un balón que se encamina hacia el gol y sus guantes.


Angel Martinez/GettyImages


Oblak bloca. Oblak despeja. Oblak ataja. Oblak detiene. Oblak repele. Oblak salva. En cada partido es el máximo responsable de que los de Simeone sean uno de los equipos menos goleados del mundo y, evidentemente, de La Liga. El ganador de los últimos cuatro Trofeos Zamora persigue este curso el quinto, algo que solo Ramallets y Valdés han logrado antes. Y todo desde la sobriedad, solo, como vive normalmente el portero. Así de simple, sin decoraciones ni filigranas, como es él, el esloveno, el mejor portero del mundo.

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